Dice así:
Los procesos globalizados causan en nosotros (brasileños, argentinos, colombianos, peruanos, venezolanos, mexicanos, australianos, asiáticos, etcétera) una ansiedad generalizada en la búsqueda de resultados inmediatos. En consecuencia, nuestro sentido de la urgencia no surte efecto dentro de los plazos lentos de los suecos.
Los suecos debaten, realizan "n" reuniones, reflexiones, etcétera.
Y trabajan con un esquema más bien "slowdown" (desacelerado)!. Lo mejor es constatar que, al final, esto acaba siempre dando resultados en el teimpo de ellos (los suecos), ya que conjugando la madurez de la necesidad con la tecnología apropiada, es muy poco lo que se pierde en Suecia.
- Suecia es del tamaño del estado de Sao Paulo, Brasil.
- Suecia tiene tan sólo 2 millones de habitantes.
- La ciudad máa grande, Estocolmo, tiene apenas 500 mil haitantes (compare con Curitbia, Brasil, donde existen dos millones de habitantes; o tan sólo Mar de la Plata, Argentina, ciudad balnearia donde casi un millón de personas viven permanentemente; o Rosaio, Argentina, con 3 millones).
- Empresas de capital sueco: Volvo, Skandia, Ericsson, Electrolux, ABB, Nokia, Nobel Biocare, etcétera. Nada mal, no? Para tener uan idea de la importancia de ellas, basta mencionar que Volvo es la que fabrica los motores propulsores para los cohetes de la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio).
Los suecos pueden estar equivocados, pero son ellos quienes pagan mi salario. Por ahora, menciono especialmente que no conozco un pueblo, como pueblo mismo, que posea más cultura colectiva que los suecos.
Voy a contarles una historia corta, sólo para darles una idea:
La primera vez que fui a Suecia, en 1990, uno de mis colegas suecos me recogía en el hotel todas las mañanas. Estábamos en el mes de septiembre, algo de frío y nieve. Llegábamos temprano a la Volvo y él estacionaba el auto muy lejos de la puerta de entrada (son 2 mil empleados que van en coche a la empresa). El primer día no hice comentario alguno, tampoco el segundo o el tercero. En los días siguientes, ya con un poco más de confianza, una mañana le preguntéa mi colega:
-Ustedes tienen un lugar fijo para estacionarse aquí?, pues noté que llegamos temprano, con el estacionamiento vacío y dejaste el coche al final de todo...
Y el me respondió simplemente:
-Es que como llegamos temprano, tenemos tiempo para caminar, y quien llega máas tarde, ya va a llegar retrasado y es mejor que encuentre lugar máas cerca de la puerta. No te parece?
Imaginen la cara que puse. Y con ella fue sufieciente para que yo revisara a profundidad todos mis conceptos anteriores.
En la actualidad, hay un gran moviemiento en Europa llamado "Slow Food". La Slow Food International Association, cuyo símbolo es un caracol, tiene su cnetral en Italia (la página en internet es muy interesante, te sugiero visitarla).
Lo que el movimiento "Slow Food" predica es que las personas deben comer y beber lentamente, dándose tiempo para saborear los alimentos, disfrutando de la preparación en convivencia con la familia, los amigos, sin prisa y con calidad.
La idea es contraponerse al espíritu del "Fast Food" (comida rápida) y lo que éste representa como estilo de vida.
La sopresa, por tanto, es que ese movimiento de "Slow Food" está sirviendo de base para un movimiento más amplio llamado "Slow Europe", como resaltó la revista Business Week en una de sus últimas ediciones europeas.
La base de todo está en el cuestionamiento de la "prisa" y de la "locura" generada por la globalización, por el deseo de "tener en cantidad" (nivel de vida) en contraposición al de "tener en calidad", "calidad de vida" o "calidad del ser".
Según la Business Week, los empleados franceses, aunque trabajen menos horas (35 por semana), son más productivos que sus colegas norteamericanos o británicos. Y los alemanes, que en muchas empresas ya implantaron la semana de 28.8 horas de trabajo, vieron su productividad aumentar en un elogiable 20 por ciento.
Esa llamada "slow attitude" está llamando la atención hasta de los norteamericanos, discícuplos del "fast" (rápido) y del do it now! (hágalo ya!).
Por tanto, esa actitud "sin prisa" no signifa hacer menos ni tener menor productividad.
Significa trabajar y hacer las cosas con "más calidad" y "más productividad", con mayor perfección, con atención a los detalles y con menos estrés.
También retomar los valores de la familia, de los amigos, del teimpo libre, del placer del buen ocio y de la vida en las pequeñas comunidades.
Del "aquí" presente y concreto, en contraposición a lo "mundial" indefinido y anónimo.
Significa retomar los valores esenciales del ser humano, de los pequeños placeres de lo cotidiano, de la simplicidad de vivir y convivir, hasta de la religión y de la fe.
Significa un amibiente de trabajo menos restringido, más alegre, leve y, por lo tanto, mayormente productivo, donde los seres huamnos realizan, con placer, lo que mejor saben hacer.
Es saludable pensar detenidamente en todo esto. Será posible que los antiguos refranes: "paso a paso se va lejos" y la "prisa es enemiga de la perfección" merezan nuevamente nuestra atención en estos tiempos de locura desenfrenada?
Acaso no sería útil que las empresas de nuestra comunidad, ciudad, estado o país empiecen ya a pensar en desarrollar programas serios de "calidad sin prisa" para aumentar la productividad y calidad de los productos y servicios, sin necesariamente perder la "calidad del ser"?
En la película "Perfume de mujer" hay una escena inolvidable en la que el ciego (interpretado por Al Pacino) invita a una muchacha a bailar y ella responde: "no puedo, pues mi novio va a llegar en pocos minutos". A lo que el ciego responde: "pero es que un instante se vive una vida". y la saca a bailar un tango. El mejor momento de la película es esta escena de sólo dos o tres minutos.
Muchos viven corriendo detrás del tiempo, pero sólo lo alcanzan cuando mueren, ya sea de un infarto o un accidente en la autopista por correr para llegar a tiempo.
Hay otros que están tan ansiosos por vivir el futuro, que se olviadan de vivir el presente, el único tiempo que realmente existe.
Todos en el mundo tenemos tiempo por igual, pues nadie tiene ni máas ni menos de 24 horas por día. La diferencia está en el empleo que cada uno hace de su tiempo. Necsitamos saber aprovechar cada momento, porque, como dijo John Lennon: "la vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro".
Felicitaciones por haber conseguido leer este mensaje hasta el ginal. Hay muchos que lo habrán dejado por la mitad para "no perder tiempo", tan valioso en este mundo globalizado.
Cuando yo leí esto me kedé O_0, y esto es lo que uno encuentra en revistas amarillistas cuando está aburrido ^.^
Esthibaly